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¿Qué es la psicoterapia?

"Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana" Carl Gustav ...

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mi deseo para éste y el resto de los años.


Último día del año, un día para mirar atrás y sonreír por todo aquello que nos ha brindado este 2014, un día para fabricar cambios, transformar lamentos por celebraciones, excusas por acciones y fracasos por victorias. Sin duda, un día para vivirlo como si fuera el último, porque de hecho, todos pueden ser el último. Un día para repasar todo lo que hemos aprendido y todo lo que hemos llorado y reído.
 
He aprendido que lo verdaderamente esencial, no son las cosas que tengo alrededor, sino la personas que me acompañan en mi camino. He aprendido que lo más importante no es lo que sucede, sino mi actitud ante las cosas que suceden. He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con mis mejores palabras, pues podría ser la última vez que los veo. He aprendido que puedo llegar tan lejos como me proponga. He aprendido que yo soy la única responsable de mis actos. He aprendido que la verdadera amistad y el verdadero amor continúan creciendo a pesar de la distancia. Y he aprendido que las casualidades no existen.
 
El mayor regalo de este año ha sido poder compartir mi vida con una personita que llegó sin avisar para hacerme muy feliz. Una persona espontánea, que vive el momento, con un encanto natural fuera de serie... Una niña maravillosa. Para ella todo es interesante y excitante. Toca, mira, explora, experimenta, vuelve a tocar... y todo ello de una forma muy optimista. Ella cree que el mundo es su amigo, tiene esperanza, cree que todo es posible y que todo lo puede conseguir. Nunca se rinde y siempre, siempre está riendo. Ve humor en toda clase de cosas, ya sean reales, imaginarias o creadas por ella misma, la cuestión es sonreír. El mayor de sus encantos es su ingenuidad, esa inocencia innata que le permite vivir el ahora de una manera natural. Y esa predisposición al amor y al afecto que me hace ser todavía más humana. Un regalo eterno.
 
Para este 2015 deseo que todos podamos recuperar a aquel niño mágico que reside en cada uno de nosotros, aquel niño que cree que con ciertas palabras, gestos o comportamientos puede cambiar la realidad. Porque la realidad es que todo puede ser mejor de ahora en adelante, sin miedos que te paralicen podrás enfrentar todos tus retos, con valentía y dando lo mejor de ti. Porque cada segundo es una nueva oportunidad para demostrar tu talento y seguir explorando. Todo es posible y está ahí delante.
 
Y ese, es mi único deseo. 
 

martes, 30 de diciembre de 2014

Parábola: La casi trágica historia de un duende bondadoso

Érase una vez un duendecillo bondadoso. Era un duende muy feliz. Era brillante y curioso y conocía los secretos de la vida. Por ejemplo, sabía que el amor era una alternativa; que el amor requería mucho esfuerzo; y que el amor era el único camino. Sabía que podía hacer cosas mágicas y que su única forma de magia se llamaba creatividad. El pequeño duende sabía que mientras siguiera creando no habría violencia. Y conocía el mayor secreto de todos: que él era algo en vez de nada. Sabía que estaba siendo y que ser lo era todo. Esto se llamaba el secreto del Yo. El creador de todos los duendes era El Gran Yo Soy. El Gran Yo Soy siempre fue y siempre será. Nadie sabe como o por qué esto era así. El Gran Yo Soy amaba y creaba sobre todas las cosas.
Otro de los secretos más importantes era el secreto del equilibrio. Este secreto significaba que la vida entera es una unión de contrarios. No hay vida sin muerte, alegría sin pena, placer sin dolor, luz sin oscuridad, sonido sin silencio, bueno sin malo. La verdadera salud es una forma de creatividad, era equilibrar una energía creativa impetuosa con una forma que permitiera existir esa energía.
Un día a nuestro duende, que por cierto se llamaba Joni, le revelaron otro gran secreto. Al principio le asustó un poco. El secreto era que tenía una misión que cumplir antes de que pudiese crear nada más. Tenía que compartir sus secretos con una tribu feroz de no duendes. Como ves, la vida de los duendes era tan buena y maravillosa que era necesario compartir el secreto de tal maravilla con aquellos que no sabían nada de la admiración y lo maravilloso. La bondad siempre quiere compartirse. A cada duende se le asignó una familia de la tribu feroz de los no duendes. La tribu se llamaba Snamuh y no sabía secretos. A menudo malgastaban sus seres. Trabajaban sin descanso y parecían que se sentían vivos sólo cuando estaban haciendo algo. Algunos duendes se referían a ellos como los "hacedores". También se mataban entre ellos y entablaban guerras. A veces, en acontecimientos deportivos y en conciertos de música, se pisoteaban unos a otros hasta la muerte.
Joni ingresó en su familia Snamuh el 29 de junio de 1933,a las 3:05 am. No tenía ni idea de lo que le esperaba. No sabía que tendría que usar cada onza de su creatividad para contar sus secretos.
Cuando nació, la familia Snamuh le puso el nombre de Farquhar. Su madre era una princesa de diecinueve años muy guapa que estaba embrujada por la necesidad de actuar. Tenía sobre ella una extraña maldición. La maldición era una bombilla de neón en medio de la frente. Siempre que intentaba jugar, divertirse o simplemente estar, la bombilla parpadeaba y una voz decía: haz tu trabajo. Nunca podía sólo estar y no hacer nada. El padre de Farquhar era un rey bajito pero guapo. También portaba una maldición. Fue cazado por su madre, Harriet! Una bruja malvada, que vivía sobre su hombro izquierdo. Siempre que intentaba sencillamente estar, ella gritaba y chillaba. Harriet siempre le estaba pidiendo hacer algo.
Para que Farquhar pudiera contar sus secretos a sus padres y a los demás, necesitaba que estuviesen quietos, y parasen de hacer el tiempo suficiente para poder verlo y oírlo. Esto no lo podían hacer. Mama por su bombilla y papa por culpa de Harriet. Desde el momento en que nació, Farquhar estaba completamente sólo. Como tenía el cuerpo de un Snamuh, tenía también sus sentimientos y, al verse abandonado, se sentía furioso, frustrado y herido.
Y aquí estaba el dulce duende que sabía los secretos de la yoicididad y nadie le escuchaba. Lo que tenía que decir era vivificante, pero sus padres estaban muy ocupados con sus obligaciones y no podían aprender de él. De hecho, sus padres estaban tan confundidos que pensaban que su labor era enseñar a Farquhar a cumplir con su obligación. Cada vez que fracasaba en hacer lo que ellos pensaban era su obligación, le castigaban. A veces lo ignoraban castigándolo en su habitación; otras, le pegaban o le gritaban. Lo que más odiaba eran los gritos. Podía soportar el aislamiento y los golpes se acababan en seguida, pero los gritos y el andar diciéndole continuamente lo que tenía que hacer le llegaban tan adentro que incluso amenazaban su alma de duende. No se puede matar el alma de un duende porque es parte del Gran Yo Soy, pero puede herirse de tal modo que parece como si hubiese desaparecido. Esto es lo que le sucedió a Farquhar. Para sobrevivir, dejó de intentar enseñar sus secretos a sus padres y, en lugar de eso, los complacía actuando y haciendo lo que se le decía.
Su madre y su padre eran unos Snamuhs muy infelices. (En realidad, todos los Snamuhs eran infelices a no ser que aprendiesen el secreto de los duendes). El padre de Farquhar estaba tan atormentado por Harriet que utilizaba toda su energía en encontrar una poción mágica que borrara todos sus sentimientos. Pero la poción mágica no era la creatividad, en realidad se llevó toda su creatividad y su padre se volvió algo así como un "cadáver andante". Después de un tiempo, dejó incluso de ir por casa. El corazón de Farquhar estaba deshecho. Como ves, cada Snamuh necesita el amor de los dos, de su padre y de su madre, para dejar que el duende que lleva dentro cuente sus secretos.
Farquhar estaba hundido por el abandono de su padre. Además, como su padre ya no ayudaba a su madre, la bombilla de neón no paraba de parpadear, se le gritaba y regañaba aún más. Cuando cumplió los doce años, había olvidado que era un duende. Unos años más tarde, conoció la poción mágica que usaba su padre para matar la voz de Harriet. A los catorce empezó a usarla a menudo y a los treinta tuvieron que llevarlo a un hospital Snamuh. Mientras estuvo en el hospital oyó una voz interior que le instaba a levantarse. Esa voz era la voz del Ser del alma de su duende. No imprta lo malo que llegue a ser, la voz del duende siempre llamará a un snamuh para celebrar su ser. Joni nunca abandonó, nunca dejó de intentar salvar a Farquhar. Si eres un Snamuh y estás leyendo esto, por favor recuerda: Tienes el alma de un duende dentro de ti que está siempre intentando llamarte a que seas.
Cuando Farquhar yacía en el hospital oyó al fin la voz de Joni. Eso lo cambió todo. Y es el principio de otra historia diferente, mejor.

John Bradshaw

jueves, 4 de diciembre de 2014

Meditación como fuente de paz y sabiduría

Esta mañana hablaba con mi hermana sobre los beneficios de la meditación cuando ella me preguntó: bueno, meditar es pensar en tus cosas ¿no?, hasta llegar a tu relajación máxima. Mi respuesta fue: ¡no!, un rotundo y tajante ¡no!.  Así que  he decidido escribir un breve post para explicárselo y de paso, hablaros sobre una arte que trae consigo innumerables beneficios. 


Debo reconocer que las primeras veces que intentaba meditar (digo intentaba porque es algo que requiere de mucha practica y paciencia) me sentía un tanto ridícula y me invadían pensamientos del tipo: "esto no funcionará, lo estás haciendo mal, esta postura no es la correcta... " Hasta que, gracias a una experiencia que me ocurrió mientras meditaba me dí cuenta de que la meditación es un viaje que nos transporta más allá de la conciencia corporal. Un viaje donde podemos ver, oír y sentir muchísimas cosas y donde tienen lugar experiencias que están más allá de la percepción de la mente. Y fue entonces cuando entendí que se trata de un largo y lento camino, donde no existe la prisa, ni el tiempo, donde solo existe la constancia, la calma y el amor. Y donde esos pensamientos no tienen cabida, no tienen lugar, tan sólo debemos observarlos para después dejarlos marchar. 

Para mi, la meditación es el arte o la técnica de acallar la mente para que se silencie la interminable charla que llena nuestra conciencia.  De hecho, siempre pensaba que debía existir un interruptor para utilizar la mente cuando la necesites y dejarla descansar tranquilamente, preparada para cuando se necesite de nuevo, libre así de su naturaleza parlanchina. Lo que no sabía es que todos disponemos de ese interruptor y que cuando estamos preparados para apretarlo pasamos a ser observadores y es así como experimentamos calma y tranquilidad. Al acallar el torrente de imágenes y palabras que nos ocupan la cabeza, logramos vivir plenamente el momento presente y conectamos con la fuente interior de nuestro ser. 

La meditación es un fenómeno universal, pero por desgracia han surgido muchas ideas erróneas acerca de la meditación: que es religiosa, que consiste en cantar algún mantra... algo que crea cierto rechazo a la hora de practicarlo.  Sin embargo, la meditación es algo sencillo, a pesar de que requiera mucha práctica, es algo corriente que se puede practicar de forma natural en nuestro día a día, hasta convertirse en un componente esencial. La meditación es en esencia el arte de ser consciente, consciente de lo que ocurre dentro y fuera de uno mismo. 

¡Hermanita!, es muy frecuente confundir la meditación con técnicas de relajación, visualización o concentración, pero a pesar de que la relajación sea imprescindible para poder meditar y también sea una consecuencia de ello, la meditación es algo más profundo. La meditación nos aleja de la conciencia rutinaria y nos permite recordar el plano superior y también lo que es importante y lo que no lo es en nuestra vida. Mientras meditas, tal vez seas consciente de un conocimiento repentino o una solución que no se te había ocurrido antes y quizá puedas percibir, con mayor claridad una situación que te inquieta. 

La práctica de la meditación nos ayuda a clarificar la mente y nos libera de nuestras tensiones, los pensamientos persistentes y las llamadas del mundo exterior que perturban nuestra mente consciente. Como ya he dicho la meditación nos ayuda a percibir lo que es verdaderamente importante para nosotros y cuanto más profundo sea el estado de meditación que logremos, más nos alejaremos de la conciencia cotidiana (que incluye la frustración, estrés, ansiedad y preocupaciones), y más nos acercaremos al ser superior y su amplia capacidad de amar. 

Entonces... ¿te animas?

"La verdad en si misma solo puede ser alcanzada dentro de uno mediante la más profunda meditación y conciencia" - Buda


viernes, 28 de noviembre de 2014

Cuento: la botella

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: "Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar".

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua... ¡llena de agua! De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás?

Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia... Agua fresca, cristalina. Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: "Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente". 


Foto: http://es.gde-fon.com

martes, 11 de noviembre de 2014

Eliminando el estigma.

Hace unos días tuve una primera visita con un chico que se presentaba así: "Hola soy X y soy depresivo" En un primer momento no le dí mayor importancia, pero durante esa misma sesión pude ver el daño que han causado en él las etiquetas, como ha tenido que caminar cuesta arriba con una pesada piedra, la del estigma y la discriminación que padecen este tipo de personas desde buena parte de la sociedad. Una persona, como tú y como yo,  a quien desde joven lo han encasillado como el depresivo, en el instituto, en su familia, en su grupo de escasas amistades... Y esta etiqueta ha sido puesta por los profesionales de la salud que desde que recuerda siempre le han diagnosticado Trastorno depresivo mayor. 

Mi respuesta ante aquel chico con esa pesada etiqueta sobre la espalda fue hacerle entender la diferencia entre tener un estado depresivo, debido a nuestras experiencias, personalidad, vivencias, historia de vida... (algo que puede cambiar) y ser una persona depresiva (no hay nada que lo pueda cambiar). Verdad que quien padece cáncer no se le llama canceroso, ¿por qué debemos llamar depresivo a alguien que padece depresión? 
 
Lo que tenía en frente de mis ojos era a una persona que había asumido los estereotipos de incapacidad e inutilidad, haciendo que los síntomas del trastorno fueran más persistentes, creando así una sensación de discapacidad. Una persona que asumió como verdaderos los prejuicios de la sociedad, perdiendo así la confianza en su recuperación. Una persona negativa que no asumía ningún dominio sobre su situación personal, una persona bloqueada, paralizada, atemorizada y sin ganas de vivir. 

Este hecho me dio qué pensar y es por eso que hoy he decidido escribir sobre los estigmas mentales. 

¿Sabíais que a principios del siglo xx se empezó a abordar la locura como una enfermedad y no como un estado irreversible y peligroso? En las últimas décadas del siglo pasado, el loco pasó del encierro y el olvido a ser un ciudadano con igualdad de derechos y con el respaldo de un sistema socio-sanitario que trabaja para integrarlo en la sociedad, pero todavía queda mucho trabajo por hacer... 

Esta piedra tan pesada está reconocida como una "segunda enfermedad" y como principal obstáculo para la recuperación, pese a los progresos realizados en los últimos años en la concienciación social de este problema y en corregir falsas creencias. Mucho es el daño que causan las noticias sensacionalistas que se basan en justificar hechos violentos usando la enfermedad mental como detonante. Daño irreparable a personas, familiares y profesionales que día a día luchan contra el estigma que les somete la sociedad. 

Y mi pregunta es, ¿qué podemos hacer nosotros para reducir el estigma?
 
Debemos empezar pos nosotros mismos, repasando nuestras percepciones sobre la enfermedad mental ¿pones etiquetas y estereotipos a personas que la padecen? ¿eres de aquellas que se creen los falsos mitos que la mayoría de la sociedad todavía mantiene?. 

Otro paso importante es el de no equiparar a personas con su enfermedad: una persona con trastorno bipolar no es "un bipolar" o "una bipolar". Además, debemos informar a los demás, corrigiendo con tacto las percepciones erróneas sobre la enfermedad mental que observes en otras personas. Un ejemplo sería comentar o criticar noticias en los medios de comunicación, libros... que reproduzcan estereotipos. Al igual que debemos felicitar a quienes ofrecen una imagen objetiva de la enfermedad mental.

Recuerda que 1 de cada 4 personas padece alguna enfermedad mental a lo largo de su vida. ¡Puedes ser tú!

 

jueves, 16 de octubre de 2014

10 motivos por los que debes practicar Yoga

Hace a penas un mes me inicié en la práctica del Yoga y estoy gratamente sorprendida. Para mí lo maravilloso de esta práctica reside en que me conduce constantemente al presente, me concentra con cada movimiento, me ayuda a conectar con mi cuerpo, consigue que me esfuerce semana tras semana y puedo sentir cómo evoluciono a la par que la relajación cada vez va en aumento. Creo que es una práctica de cual poder enamorarte porque el camino que recorres gracias a ella es hermoso.
Pero si tú todavía no estás del todo convencido, tal vez sea porque piensas que el Yoga consiste en una serie de posturas imposibles, contorsiones mortales y equilibrios de escándalo sólo aptos para gimnastas y bailarines. Pero nada más lejos de la realidad, el Yoga es una disciplina milenaria de la que todos podemos beneficiarnos, sin importar la condición física o edad.

Por eso quiero darte 10 motivos por los que debes practicar Yoga:

1. Mejora de tu aptitud física y pérdida de peso: existen muchísimos ejercicios del yoga que inciden en el desarrollo muscular y en la fuerza física, consumiendo tantas calorías como otras actividades físicas como son la gimnasia o el pilates.



2. Alivia la tensión: gracias a la práctica cotidiana, poco a poco se controlan los
pensamientos negativos, reduciendo así la incidencia de estrés y depresión ya que se da un aumento de serotonina en el cuerpo que ayuda en la sensación de felicidad.

3. Estado de paz interior: ayuda a aquietar la mente, a tolerar nuestros pensamientos y a absorberte en el yo interno, generando así un estado permanente de paz y tranquilidad.

4. Mejora la inmunidad: el yoga realiza cambios en la manifestación de los genes al aumentar la inmunidad a nivel celular. Tus órganos son los principales beneficiarios.

5. Vivir con más conciencia: al despejar la mente y traer la atención al momento presente, nos hace más resistentes al estrés, teniendo una visión más clara y consciente.

6. Mejora la vida sexual: aumenta las hormonas sexuales y genera estímulos mentales asociados a la excitación sexual, además de favorecer la satisfacción en las relaciones de pareja en todo sentido. Mejoran la excitación, la confianza, el deseo sexual, el orgasmo y por lo tanto la satisfacción tanto para mujeres como para hombres.

7. Disminuye los antojos de los alimentos: si implementas la práctica del yoga en tu rutina diaria, te permitirá realizar una mejor dieta y comer de forma más consciente. Es decir, alimentación sana y comer cuando toca.

8. Mejor flexibilidad y postura: al estirar los músculos estamos mejorando nuestra agilidad, nos ayuda a evitar daños en ellos durante las rutinas de ejercicios y previene dolores y tensiones. Además, mejoramos nuestra circulación.

9. Mayor intuición: el yoga hace posible que podamos escuchar nuestra voz interior (intuición) con mayor claridad. Y la intuición nos lleva a identificar el peligro y atraer fuerzas creativas a nuestra vida.


10. Mejora la autoestima: al desarrollar tu fuerza de voluntad y confianza en ti mismo, te liberarás de pensamientos y emociones negativas. Desarrollarás paciencia, tolerancia, compasión y perdón.

¡Anímate a practicar esta disciplina que cada vez tiene más adeptos en el mundo! Por algo será, ¿no?
 
Os recomiendo esta web si os animáis a practicar Yoga :) http://yogaparaprincipiantesonline.com

 



jueves, 18 de septiembre de 2014

El rosal

Técnica del rosal



En clase, muchas veces ponemos en practica con nosotros mismos técnicas que más adelante vamos a utilizar con nuestros pacientes. Hace unos meses nos tocó dibujar un rosal. La profesora no nos dio mucha información al respecto, tan solo nos dijo: dibujar un rosal y su entorno. Una vez terminado tuvimos que explicar una historia sobre dicho rosal y ésta fue la mía:
 
" Es un rosal precioso, lleno de vida y gratitud y con la capacidad de eclipsar a todo aquel que lo mira. Su nombre es Respiro y es que hace un tiempo atrás un joven decidió ponerle ese nombre ya que comentaba que últimamente solo podía respirar en paz cuando se acercaba a ver a ese rosal. No sabía si era por su entorno o por la magia del rosal, pero la tranquilidad que le provocaba hacía que fuera a visitarlo cada fin de semana. 
 
Respiro vive en un hermoso valle, lleno de luz y color y está acompañado por diversas plantas y animales. Respiro se encuentra en el centro, dando armonía y serenidad a todo el valle y quizá sea por eso que cuando algún viandante camina por la zona se siente en la obligación de acercarse a observarlo  y oler su perfumado aroma. 
 
Respiro parece inamovible, con sus raíces bien asentadas, seguro de su poder y capacidad para adaptarse a cualquier cambio o situación... Pero a pesar de su fuerza, el rosal también sufre y por desgracia, tuvo que enfrentarse a una muy mala época. Empezó a llover sin cesar, coincidiendo casi todos los fines de semana, por lo que Respiro dejó de recibir visitas, se estaba marchitando y nadie pudo ver como se apagaba poco a poco... Tenía cada vez menos pétalos hasta que un día dejó de brotar. Respiro dejó de vivir y nadie estuvo allí para acompañarlo.
 
Al poco tiempo de su muerte, el muchacho que siempre iba a visitar al rosal volvió. Éste se sintió muy mal al ver a Respiro abandonado y una lágrima cayó sobre los restos del rosal. Lo que él no sabía era que justo allí se encontraba una semilla de Respiro que empezó a crecer, crecer y crecer hasta convertirse en el centro del valle. Hoy por hoy, la gente sigue paseando por el valle y sigue disfrutando de su aroma, color, belleza y vida, el chico nunca jamás regresó... "
 
Cuando tuvimos el dibujo y la historia nos pusimos junto a un compañero y analizamos ambas cosas. Sobre el dibujo tuvimos que tener en cuenta muchísimos aspectos: espinas, base donde se sustenta, hojas, si hay insectos alrededor, su entorno... Y la historia tuvimos que ponerla en primera persona y explicar cómo nos sentíamos viviendo allí y reflexionar sobre lo que hay de cierto en la historia respecto a nuestro momento actual de vida... 
 
Hoy he vuelto a leer la historia después de bastantes meses y la verdad es que me han sorprendido muchos aspectos que he visto reflejados en ella. Sin duda alguna, puede reflejar perfectamente cómo me sentía en aquella época y el nombre del rosal le vino como anillo al dedo: RESPIRO, era lo que necesitaba en aquel momento si no quería acabar como ese rosal, muriendo ahogada... Y esa es la magia de este tipo de técnicas: tienen la capacidad de exteriorizar emociones, ideas y pensamientos que la persona tiene en su interior y que puede resultar difícil de comprender o expresar mediante la razón o las palabras. 
 
Los objetivos de estas técnicas proyectivas son varias, por ejemplo se utilizan para conocer mejor la personalidad del paciente y así poder comprender ciertas actitudes, acciones y respuestas a partir de la obtención de información de tipo emocional y no tan racional. También favorecen la expresión de emociones y de este modo podemos conocer las creencias, necesidades y motivaciones que la persona reprime por alguna razón. 
 
Mañana utilizaré esta técnica en una sesión ya que quiero profundizar un poco más en las emociones de mi paciente. Esta técnica puede ser reveladora para la persona  ya que puede ver reflejados sus propios miedos, inseguridades, carencias, dolor... Tan sólo puedo decir que estoy deseando conocer al rosal que me revelará mucha información importante y que será esencial de cara a mis futuras sesiones. 
" El acto de proyectar es un mecanismo inconsciente, en donde no se comunica a los demás de manera directa, ya que ni siquiera la propia persona lo reconoce como una proyección" (Anderson y Anderson, 1963). 


martes, 16 de septiembre de 2014

El barquero inculto

Se trataba de un joven erudito, arrogante y engreído. Para cruzar un caudaloso río de una a otra orilla tomó una barca. Silente y sumiso, el barquero comenzó a remar con diligencia. De repente, una bandada de aves surcó el cielo y el joven preguntó al barquero:
 
--Buen hombre, ¿has estudiado la vida de las aves?
--No, señor -repuso el barquero.
--Entonces, amigo, has perdido la cuarta parte de tu vida.
Pasados unos minutos, la barca se deslizó junto a unas exóticas plantas que flotaban en las aguas del río. El joven preguntó al barquero:
--Dime, barquero, ¿has estudiado botánica?
--No, señor, no sé nada de plantas.
--Pues debo decirte que has perdido la mitad de tu vida -comentó el petulante joven.
El barquero seguía remando pacientemente. El sol del mediodía se reflejaba luminosamente sobre las aguas del río. Entonces el joven preguntó:
--Sin duda, barquero, llevas muchos años deslizándote por las aguas.
¿Sabes, por cierto, algo de la naturaleza del agua?
--No, señor, nada sé al respecto.
No sé nada de estas aguas ni de otras.
--¡Oh, amigo! -exclamó el joven-.
De verdad que has perdido las tres cuartas partes de tu vida.
Súbitamente, la barca comenzó a hacer agua. No había forma de achicar tanta agua y la barca comenzó a hundirse. El barquero preguntó al joven:
--Señor, ¿sabes nadar?
--No -repuso el joven.
--Pues me temo, señor, que has perdido toda tu vida.
No es a través del intelecto como se alcanza el Ser: el pensamiento no puede comprender al pensador y el conocimiento erudito no tiene nada que ver con la Sabiduría. 

 
Foto: Marta García


jueves, 4 de septiembre de 2014

La imaginación hace el poder

Llevaba días con muchas ganas de escribir pero no se me ocurría nada lo suficientemente interesante u original. La verdad es que estos días atrás me he sentido un poco colapsada y bloqueada al mismo tiempo, imagino que es normal después de un mes de vacaciones. No es fácil para la mente regresar de nuevo a la rutina y asumir de golpe tareas que parecía que ya habías olvidado. Todo conlleva su tiempo así que digamos que hoy he empezado a despertar. 
 
A pesar de que éste ha sido un verano lleno de experiencias y aprendizajes no me parecía suficiente, quizá eran excusas que me ponía a mi misma para no tener que ponerme frente al ordenador a teclear... Pero después de una curiosa visita ese pensamiento cambió de repente. 

A eso de las 11 de la mañana ha entrado al centro una niña de unos 5-6 años con un puñado de collares. Ha entrado sola, firme y decidida y mirándome a los ojos me ha dicho:
 
- ¿Quieres un collar de la suerte? Solo valen un euro. Obviamente no podía resistirme a tal chollo, ¿quién no necesita un poco de suerte? ¡Y solo por un euro!, alguno de ellos tenía que ser mío. A lo que yo le he respondido: - Y tanto que quiero, son muy bonitos, ¿cómo los has hecho? La pequeña me ha dicho: - Compro yo todo el material, alambre de colores y cuerda y las piedras las cojo de la playa... el dinero que consiga lo voy a utilizar para comprar nuevo material y así poder seguir inventado. Lo que me ha parecido curioso de los collares es que no había ninguno igual, todos eran de diferentes colores y tamaños, y el alambre que sujetaba la piedra adquiría una forma totalmente diferente de un collar a otro. 
Después de tener en mis manos el precioso collar de la suerte le pregunté que quién le había dado esa tan buena idea y ella me respondió: - Yo misma, ¿no sabes que la imaginación hace el poder?. E inmediatamente después, se giró y se marchó. 

La imaginación hace el poder... ¡qué gran verdad! No sé todavía el motivo pero esa gran frase saliendo de esa niña tan pequeña me dio para reflexionar toda la mañana. Y es que todo aquello que podemos imaginar podemos hacer que tome vida, que se haga visible a nuestros ojos, ahí reside el poder... Todas nuestras posibles fantasías, por muy difíciles que nos puedan parecer, son ya una realidad que existe dentro de nosotros. Así pues, ¿por qué no hacerlas tangibles? 
Imaginación es la capacidad de formar una imagen mental de algo que no es percibido por los sentidos y nos abre todo un mundo dentro de la mente. Te ofrece la posibilidad de mirar cualquier situación desde un punto de vista distinto y así poder explorar con los cinco sentidos y con todos los sentimientos.

La mayoría de nosotros no somos conscientes del poder creativo de la imaginación y en consecuencia, aceptamos la vida sobre la base del mundo exterior. Damos todo por hecho y por eso posiblemente seamos como borreguitos que poco nos cuestionamos.
 
¿Pero qué sucede si descubres ese poder creativo que tienes dentro de ti? Quizá empieces a saber exactamente qué es lo que quieres en este mundo y puedas hacer una representación tal y como desearías que fuera... qué tocarías, que harías si estuvieras físicamente presente, qué olerías... Ese sería el primer paso. 

Visualizar un objeto o una situación y repetir con frecuencia esta imagen mental atrae al objeto o la situación a nuestras vidas. De esta manera nos abrimos nuevas y fascinantes oportunidades. 
 
¿A qué esperas? Imagina y crea, fortalece tu capacidad creativa y remodela tu mundo y tu vida.
 
"La imaginación es tu facultad más poderosa. Imagina cosas agradables y buenas, eres lo que te imaginas que eres" J. Murphy.  

jueves, 24 de julio de 2014

"Te amo, luego existo" o "Me quiero a mí mismo, luego puedo amarte"

"Tú lo eres todo para mi",
" sin ti me muero",
" sin ti no podría vivir".

Si estas frases te resuenan quizá es porque algunos caemos en el error de entender que la persona que está a nuestro lado nos va a proveer de seguridad, placer, felicidad y así nos vamos a sentir realizados. ¿Qué ocurriría entonces si está persona me deja? Seguramente que los primeros pensamientos que me vendrían a la mente serían: no podré ser feliz, jamás encontraré a alguien como él/ella, sin él/ella mi vida no tiene sentido. Consecuencias: jamás podré vivir o sentirme libre. 

He decidido escribir sobre el apego afectivo porque creo que es un tema que de una forma más o menos directa nos afecta a todos y yo, personalmente, estoy trabajando mucho para cambiar esquemas mentales preconcebidos que tienen que ver con el amor. Estoy casi convencida de que en alguna época de nuestra vida,  la mayoría de nosotros ha caído en el error de dejar de ser fiel a uno mismo por entregarse al otro, de cuidar más al otro que a uno mismo o incluso, entregar tu propia dignidad con tal de amar y ser amado/a. Si no es así, te felicito, pero no ha sido mi caso. 

Cuando te enamoras por primera vez, tiendes a pensar que el amor es incondicional, o lo que es lo mismo: te amaré siempre, hagas lo que hagas. Y en este hagas lo que hagas, ¿qué es lo que estamos dispuestos a permitir? faltas de respeto, rechazo, indiferencia... ¿A  quién se le ocurrió semejante disparate? Y lo que es más grave ¿Por qué caemos en la falsa creencia de que el amor es eterno y eso lo justifica todo?. Hay preguntas que no sabría responder, pero lo que sí que empiezo a tener claro es lo que significa amar y ser amado, de una forma libre y sincera. 

Después de tiempo reflexionando sobre el apego, después de tiempo de lectura, después de tiempo de ponerlo en práctica y después de tiempo al lado de alguien que entiende el amor de una forma libre, he podido experimentar en mi propia piel lo que significa amar y ser amado siendo la única dueña de mis actos y sin pertenecer a nadie más que a mi misma. Es afecto sin opresión, es hablar con comprensión y cariño, es ternura, es generosidad, es cuidado, es vivir sin miedo y es una elección. 

Es estar con esa persona a tu lado porque te hace la vida más feliz, porque te hace crecer y madurar, porque saca lo mejor de ti, porque la felicidad del otro es muy importante para ti, pero no más que la tuya... Se basa en una relación recíproca, donde no tienes que recordarle al otro que lo necesitas, donde te importa lo que tu pareja piensa y siente en cada momento, donde te aman por lo que eres. Es el equilibrio natural del amor justo, sin opresiones ni miedos. 

Es un vínculo afectivo, en el cual compartes proyectos de vida, pasas momentos difíciles, resuelves problemas, cuidas y te cuidan, os hacéis grandes amigos... Es un amor genuino, que te aporta paz y te libera. Es un amor no posesivo e inmensamente respetuoso. Un amor que que respeta la autonomía de los demás y nunca posee ni manipula. Pero para ello primero tienes que quererte mucho y aprender a estar solo.  Entender y aceptar que lo/a amo/a, pero no lo/a necesito para ser feliz porque soy feliz sin depender. Sin perder mi libertad, sin sacrificar mi felicidad y sin poseer. Un amor sin ataduras y lleno de vida y sabiduría. 









jueves, 10 de julio de 2014

Tarifas de psicología y psicoterapia

Tarifas

Psicoterapia individual: 35  sesión.

Psicoterapia de pareja: 49  sesión.

Psicoterapia de familia: 59 € sesión. 

Psicoterapia grupal: 20 € sesión. 



Dientes de león

¡Enamórate de ti mismo! ¿Existe algo mejor?

Un hombre que se sentía muy orgulloso del césped de su jardín se encontró un buen día con que en dicho césped crecía una gran cantidad de dientes de león. Y aunque trató por todos los medios de librarse de ellos, no pudo impedir que se convirtieran en una auténtica plaga.

Al fin escribió al Ministerio de Agricultura, refiriendo todos los intentos que había hecho, y concluía la carta preguntando:

- “¿Qué puedo hacer?”

Al poco tiempo llegó la respuesta:

- “Le sugerimos que aprenda a amarlos”

Anthony de Mello

Contacto


Me podéis encontrar en:

Cuida't: C/ la Menta, 23. Can Vidalet (L5), 08950 Esplugues de Llobregat
933717131
www.cuidatesplugues.es 

Centre Apren+: C/ Doctor Fleming, 58, 08800 Vilanova i la Geltrú
935109072
www.centreaprenmes.com

Por teléfono o vía whatsapp al 685.10.12.91
Mediante correo electrónico a mgarcipe.psicologa@gmail.com

martes, 8 de julio de 2014

Mi experiencia subacuática

Desde bien pequeña siempre me ha apasionado el mar, la flora marina y por supuesto, la fauna que habita en nuestros mares. Nunca he sido de tumbarme en la arena y esperar a tostarme al sol, sino más bien de coger gafas, tuvo, aletas y ya volveré de aquí una hora, o dos...
 
Mi interés por el mar fue creciendo después de realizar snorkel año tras año por las playas de Almería. Y es que allí reside el paraíso de la biodiversidad. Tan sólo tengo que meter un poco la cabeza para disfrutar plenamente de lo que la naturaleza es capaz de ofrecernos. 
Hasta hace dos semanas mis únicas experiencias habían sido a pocos metros de profundidad. Digo hasta hace dos semanas porque he tenido el placer de realizar un curso de submarinismo en el cual me he sumergido hasta 21 metros de profundidad. Y puedo decir que la experiencia cambia totalmente. 
Después de algunas clases teóricas y prácticas en la piscina, llegó la primera inmersión. Con los nervios a flor de piel, me puse el regulador en la boca y mire hacia abajo.  En ese mismo instante sentí una sensación de calma al verme sumergida en otro mundo distinto y sin más preámbulos iniciamos la inmersión. Fuimos bajando poco a poco y compensando la presión de los oídos. Eran muchas las cosas a tener en cuenta y conocer el equipo me llevó su tiempo, 
así que acostumbrarme a el y hacer de forma automática todo lo requerido para realizar un buen buceo, sabía que también me iba a suponer un gran esfuerzo inicial. 
 
Una vez sumergida a la suficiente profundidad tuve la oportunidad de relajarme totalmente, únicamente escuchaba el sonido de mi respiración por el tanque. Me pareció un sonido muy intenso, pero al mismo tiempo relajante y gratificante. Es un silencio únicamente interrumpido por tu respiración, una sensación de completa calma e ingravidez, donde cualquier fallo puede convertirse en un problema. 
En ese mismo instante fui consciente de que no tan solo basta con prestar atención al entrenamiento y contar con un buen equipo, sino que además tienes que estar en una muy buena condición mental. El submarinismo es en si mismo una actividad potencialmente ansiógena que puede llevar asociados determinados miedos que en algunas ocasiones pueden cobrar un carácter fóbico. Por eso resulta  primordial conocer tus limitaciones, tanto físicas como mentales.
 
¿Alguna vez habéis experimentado alguna situación donde vuestra vida corría algún riesgo?
Si la respuesta es que sí, habréis podido comprobar que existe un cambio de conciencia de manera natural. Y esta es la sensación que me produjo estar a tantos metros de profundidad: la personalidad que tiene un pasado y un futuro se retira momentáneamente y es reemplazada por una intensa presencia consciente, muy serena pero al mismo tiempo muy alerta. Entonces, la respuesta necesaria surge de ese estado de conciencia. 
 
¿Será por este motivo que realizar submarinismo me produce tal satisfacción?
 
Bajo el agua no me queda otra opción (la mejor opción) que  estar en el ahora: en ese intenso estado de gran vivacidad en el que se está libre del tiempo, libre de preocupaciones, libre de pensamientos, libre de las cargas de la personalidad... Alejarse del momento presente y observar la inmensidad de la fauna y flora marina, sus colores, sus formas, sus sonidos... 
 
Por suerte, no tenemos que depender de una actividad para alcanzar dicho estado de presencia, también podemos entrar a ese estado ahora mismo, dejando de lado nuestra mente analítica y conectando con la esencia de nuestro Ser. (Marc Allen, el poder del ahora)
 
Con mi titulación en mano, os aseguro que seguiré buceando por todo el mundo hasta convertirme en una verdadera adicta al océano. Y únicamente disfrutaré del agua, la luz, el sol y la inmensidad que se oculta tras el mar, estando yo, conmigo misma. 
" Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano" Isaac Newton. 



viernes, 27 de junio de 2014

Mente: ¿nuestra enemiga o aliada?

 
¿Seré lo suficientemente bueno/a? ¿Estará enfadado/a conmigo? ¿Llegaré a tiempo? 

¿Por qué no me contesta? ¿Aprobaré ese examen?...
 
Éstas y otras muchas preguntas son las que nos están rondando constantemente por nuestra cabezota una y otra vez... Sin descanso, nuestra mente siempre está dispuesta a condicionarnos, a meternos miedo, a preocuparnos por lo que ocurrió o lo que ocurrirá, por lo que dijo o dirá el vecino... No nos deja en paz y nosotros estamos ahí para reforzarla todavía más, hacerle caso y dejar que siga haciendo de las suyas. 
 
¿Y no os resulta un poco absurdo? Al fin y al cabo, nos pasamos la vida dándole vueltas a lo que ya ocurrió y por otro lado, preocupándonos por lo que aún no ha sucedido. Esta anticipación de acontecimientos nos genera ansiedad, angustia, miedo... lo que nos lleva a estar muy desconectados con lo que nos ocurre en el presente, con las señales que nos envía nuestro cuerpo, con lo que pasa por delante de nuestros ojos... Así que solo nos queda una opción: volvernos personas constantemente preocupadas, estresadas y miedosas. 

Por este motivo, la mente puede convertirse en nuestra peor enemiga sin apenas darnos cuenta. Por ejemplo, cuando nos sentimos tristes siempre tendemos a escuchar música melancólica, a mirar fotos pasadas, a recordar momentos que nos duelen... todo esto conlleva a que caigamos en una espiral de tristeza que nos va deprimiendo cada vez más. Nos centramos en lo que pudo ser y no fue, en lo que podría ser pero no lograré y el resultado es obvio: no lo conseguimos. También podemos tener miedo a enfrentarnos a alguien o a algo y simplemente no hacerlo por vergüenza o falta de coraje... Detrás de esta falta de actuación siempre está la misma charlatana: nuestra mente. 

Pero ¡ojo! la mente también puede ser nuestra mayor aliada y amiga, esa que nos diga que tenemos fuerzas para conseguir todo aquello que nos propongamos. La mente humana es tan poderosa que aunque todo falle, ella estará ahí para seguir dándonos ánimos, fuerzas y hacer que nunca perdamos la esperanza. Que se convierta en nuestra aliada sólo depende de nosotros. Tenemos que levantarnos cada mañana con la idea de que nos vamos a comer el mundo y de que nadie ni nada nos va a quitar esa sonrisa tan bonita que tenemos. Parece fácil, ¿verdad?
 
Es obvio que la mayoría de personas vivimos a toda prisa, pensando en lo que ya hicimos y en lo que queremos hacer en un futuro sin plantearnos que existe un presente, el que estamos viviendo, lo que estamos haciendo... Y confieso que resulta muy complicado salir de este círculo y parar esos pensamientos, incluso a veces resulta inevitable. Es en este punto donde me gustaría hablaros del mindfulness, o lo que es lo mismo: atención plena. 
¿Qué es el mindfulness y cómo puedo practicarlo?



Mindfulnes significa estar presente y consciente en un momento determinado, se trata de que cuerpo y mente se sincronicen totalmente en un instante de realidad  presente. Es una cualidad propia de todos los seres humanos y ha sido motivo de estudio principalmente en el paradigma oriental. 
 
Para mí mindfulness es el puente hacia una paz que reside más allá de actividad mental, es el puente que nos lleva a la confianza y a la bondad propias del ser profundo. Es como despertar tu esencia. Se basa en técnicas de meditación, y os preguntaréis ¿cómo puedo hacerlo? 
Una manera muy sencilla para comenzar es fijándose vivamente y plenamente en un objeto o proceso que está sucediendo en ese preciso momento (respiración, risas, sonido del agua...). En primer lugar cerraremos los ojos y tomaremos consciencia de nuestro cuerpo empezando por los dedos de los pies hasta llegar a los brazos. Nos concentraremos en el fluir de nuestra respiración y notaremos como se relaja el cuello, la cabeza, las manos... Abre los ojos: bienvenido al aquí y al ahora. No juzgaremos, ni nos plantearemos el por qué de la existencia de lo que nos está acompañando en ese momento. Simplemente deberás observarlo como si fuera lo único importante para ti. Por ejemplo, puede ser una flor: observa su forma, su textura, sus colores, su olor... sin plantearte nada más, simplemente observa y déjate sentir. 
 
Quizá estés pensando que es un poco absurdo, pero la realidad es que no. Aquí se haya la (mí) solución para ponerle barreras a nuestros pensamientos catastróficos, a nuestras preocupaciones, a nuestros miedos... De esta manera tan sólo nos centraremos en la realidad actual y la podremos disfrutar. Saborea el sol, deja que la brisa te acaricie, que los olores te impregnen, que los sonidos te hablen... Elimina tus miedos, tu angustia... y ¡dale gracias a la vida! Observa ese objeto centrándote en todo lo que actualmente puedes sentir sin querer controlarlo, sin querer cambiar nada, sólo siéntelo y observa. ¿Dónde lo sientes? ¿Cómo es esa sensación?... ¡Céntrate en el aquí y el ahora y disfruta!. 


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